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domingo, 29 de abril de 2012

Por los caminos del Che. Fotografías del rodaje del Documental

Amigos

Queremos compartir con Ustedes algunas de las imágenes tomadas durante las jornadas de rodaje en Bolivia para la realización del documental " De sus queridas presencias ", el cual cuenta con apoyo del INCAA.

Para el presente documental hemos realizado varios viajes a Bolivia. También hemos visitado Cuba y Perú.
Algunos de los testimonios que obtuvimos con personalidades ligadas a esta temática fueron realizados en  Argentina.
Entre los testimoniantes se encuentra gente que ha pertenecido a la red urbana del Ejército Nacional de Liberación de Bpñovoa, hombres que han formado parte de la guerrilla, militantes del Partido Comunista de Bolivia, militares que participaron de las acciones, familiares y amigos de los guerrilleros, además de distintos investigadores que se ocuparon de esta temática.
Agradecemos a todos aquellos que han colaborado con nosotros; en especial a los pobladores de las zonas visitadas quienes nos han recibido y contado su experiencia de aquellos años.

Las fotografías pueden ser reproducidas citando la fuente.

Equipo de Investigación y Realización

Claudia Rabanaque - Gabriela Jaime - Claudio Remedi - Norberto Forgione

desusqueridaspresencias@gmail.com

La Paz. Más allá de haber recogido testimonios de diversos protagonistas de la gesta de Ñancahuazú, hemos registramos distintas situaciones de la vida cotidiana.

Casi todas las muestras artísticas que incluyen como temática la guerrilla de Ñancahuazú, giran alrededor de la figura del Comandante Che Guevara.  Arriba Museo en La Paz.


Debajo: En la  ciudad de Cochabamba tuvimos el privilegio de observar una obra realizada por el por escultor Alberto Sanchez "Mugambo".  En su obra rinde homenaje a Simeon Cuba Sanabria "Willy", quien en el combate de la Quebrada del Churo ayudo al Che a subir por una ladera  cuando este se hallaba herido en una pierna.  Como es conocido, ambos fueron capturados vivos y luego asesinados en la escuela de La Higuera.


Lagunillas es el pueblo más cercano a la entrada de la finca "Casa de Calamina" en Ñancahuazú.
En este pueblo se instaló parte de la 4ta División del Ejercito de Bolivia para combatir a la guerrilla.
Eusebio nos relata su cautiverio junto a Chingolo en la denominada Cárcel de Piedra

En las fotos se observa el curso del Río Ñancahuazú mientras nos dirigíamos  hacia "El Cajon", sitio donde se produjo el primer combate entre la guerrilla y el Ejército de Bolivia el 23 de Marzo de 1967



Un cartel castigado por las crecidas del Río Ñancahuazú recuerda a los caídos en la primer emboscada.

Registro fotográfico y de sonido en El Cajón


Registro de imágenes recreando el combate del Cajón



De frente se ve lo que fue el Casino de Oficiales de la 4ta división del Ejército en la ciudad de Camiri, sitio donde estuvieron detenidos la mayoría de los prisioneros tomados por el ejército.
Las ventanas de la izquierda pertenecen a los calabozos donde estuvieron detenidos durante tres años Regis Debray y Ciro Roberto Bustos




Hemos incursionado por la zona de Bella Vista, sitio donde opero la retaguardia comandada por Joaquin, luego de la separación del Centro y Vanguardia a partir del 17 de Abril de 1967.
En la comunidad de Iti obtuvimos testimonios de campesinos de origen Guaraní, algunos de los cuales fueron testigos directos de los hechos.
 
Un proyecto que lleva adelante la gente de Iti es ponerle a la escuela del lugar el nombre de Comandante Ernesto "Che" Guevara
Curso del Río Iquira.  En esta zona fue muerto Serapio.  Este joven aymara, quien era cuidador de la finca de Casa de Calamina, se replegó con el grupo de Joaquin ante el avance del Ejército. Cuando caminaba desarmado al frente de la columna, fue ametrallado por el ejercito luego de que salvara la vida a sus compañeros alertandolos de la emboscada 
El 29 de Mayo el Che escribe en su diario refiriéndose al pueblo El Espino "...La tranquilidad fue absoluta como si estuviéramos en un mundo aparte".  El Espino sigue siendo un pueblo tranquilo.  Allí tomamos testimonios de los pobladores.  Entre ellos una campesina nos contó que su marido, un trabajador que  había sido forzado a servir de guía por parte del ejército, cayó muerto en una emboscada tendida por la guerrilla.


Eusebio caminando por el Río Ñancahuazú hacia la junta con el Río Grande, repitiendo parte del mismo itinerario que 44 años antes hiciera parte de la guerrilla en una marcha de reconocimiento por la zona.  

Agradecemos a los pobladores de una de las comunidades Guaraníes de la zona de la Junta del Ñancahuazú con el Río Grande, quienes nos brindaron alojamiento y nos invitaron a compartir la comida durante uno de los viajes realizados para la investigación del presente documental. 


Entrevista a Eusebio en las cercanías de lo que fue la casa de Honorato Rojas, el campesino que tuvo una decisiva participación para el aniquilamiento del grupo de Joaquín.  Debajo realizando un registro en el curso del Río Grande, haciendo el mismo recorrido que hiciera el "Negro" Restituto Cabrera, sobreviviente de la emboscada de Vado de Yeso donde cayera el grupo comandado por Joaquin

Toma de imágenes en el Río Grande siguiendo el recorrido que hizo el "Negro", Restituto Cabrera, sobreviviente de la emboscada de Vado de Yeso, quien fue capturado por el ejército y asesinado ese mismo día


Un mural firmado por Espíndola y Saavedra que se levanta en el terreno donde fueron enterrados los caidos en Vado del Yeso recuerda a Tania y a sus compañeros.



En el viaje por la ruta guerrillera realizado en 2008 contamos con la ayuda y el acompañamiento de José María, quien fue hizo un aporte fundamental para cumplir con los objetivos trazados. 

Poblado de Masicurí.  La abuela, quien fue detenida en épocas de la guerrilla, acusada de colaborar con los guerrilleros, es viuda de Miguel Perez, uno de los primeros campesinos que había tomado contacto con la guerrilla.
Una vez que el Diario del Che cayó en poder del Ejercito, las anotaciones hechas por el Comandante sirvieron para aclarar que esta familia no tenia vinculación con la guerrilla y quedaron nuevamente en libertad.


Vista del surtidor que se encuentra en la entrada del pueblo de Samaipata.  Allí Pacho y el Chino compraron refrescos invitando a los empleados del surtidor.  Luego Coco y Ricardo hacen prisionero a un teniente y un soldado y toman el pueblo luego de copar un cuartel del Ejercito y comprar medicamentos para la guerrilla.  El objetivo principal era comprar medicamentos para el asma del Che,  pero en la farmacia no contaban con dichas medicinas. 

Los mineros no solo siempre fueron uno de los sectores más combativos en Bolivia, sino que en la época en que estallaron las guerrillas, el gobierno estaba desde 1965 aplicando un plan de ajuste con despidos, reducción de salario, encarcelamiento de dirigentes mineros.  Al estallar las guerrillas en 1967, los mineros comenzaron a dar muestras de simpatía por este movimiento a tal punto de declarar territorio libre la zona de las minas y propusieron dar un día de salario y envio de medicamientos y vituallas para los guerrilleros. El ejército llevo a cabo en las minas de Siglo XX una masacre en la madrugada del 24 de Junio conocida como la Masacre de San Juan, con el objetivo de levantar una muralla de sangre y fuego entre mineros y guerrilleros.  Los soldados llegaron en un tren silenciosamente y bajaron disparando indiscriminadamente sobre la población civil.  Aquí se ve parte del campamento minero atacado. 
Debajo se ve un mural pintado en una de las paredes de la radio de Huanuni


Pobladores del pueblo de Alto Seco donde llego la guerrilla el 22 de Septiembre de 1967.
En el pueblo Inti dió una charla a unos 15 asombrados campesinos.

El pequeño poblado de Abra de Picacho donde los guerrilleros compartieron una fiesta con los pobladores de la zona el 26 de Septiembre de 1967 antes de bajar al pueblo siguiente: La Higuera

Desde Abra de Picacho se ve el pueblo La Higuera.  A la izquierda el Río Grande

El 26 de Septiembre luego de pasar por  La Higuera, la vanguardia marcha hacia el camino que conduce hacia Pucará y Vallegrande.  Llegando a la Quebrada de Batan, el ejército tendió una emboscada donde cayeron Miguel, Coco y Julio.  En el sitio se ve una placa de homenaje a los caídos.
La "V" que muestra la imagen es el sitio por donde ingreso la columna del Che a la Quebrada del Churo el 8 de Octubre de 1967. Detrás se ve el Río Grande

Quebrada del Churo.  Aqui se produjo el combate en el cual resultaron muertos Antonio, Arturo y Aniceto y fueron capturados Willy y el Che.  Al día siguiente se presume que fue muerto Pacho, y el Chino fue capturado vivo, trasladado a la Higuera y asesinado el día 9 al igual que el Che y Willy.  Policarpio Cortez fue obligado a ayudar a subir el cadáver de un soldado.  El nos relata pormenores de ese día y nos cuenta que vio al Che y a Willy prisionero en la Quebrada.

Calle del pueblo de La Higuera
La Escuela de La Higuera donde asesinaron al Che, Chino y Willy, hoy convertida en Museo

Busto erigido en el pueblo de La Higuera

Otro de los monumentos al Che en La Higuera

Una noche en un boliche de La Higuera compartiendo con Manuel Cortez, quien se encontraba en el Abra de Picacho el día que llegaron los guerrilleros el 26 de Septiembre.  Manuel, hoy fallecido, nos brindo su testimonio sobre el paso de la guerrilla por el pueblo.
Vallegrande. Mausoleo construido en el sitio donde se encontraron los cuerpos de los 7 combatientes que murieron entre el 8 y 9 de Octubre.  Debajo se ve la fosa donde fueron enterrados clandestinamente hasta que fueron encontrados en el año 1997.



Placa de homenaje a los combatientes dentro del mausoleo

Vallegrande.  Lavandería donde fueron expuestos los cadáveres de Antonio, Arturo y el Che

Frase de la canción Milonga del Fusilado que homenajea a todos los combatientes

Registro de imágenes en la lavandería

Agotados pero felices festejando el trabajo realizado 

miércoles, 13 de julio de 2011

Biblioteca del Che

Inauguración de la Biblioteca del Che

Vecinos que participan de la biblioteca han
acercado los primeros ejemplares.
Las fotografías han sido tomadas por Verónica Palermo

El Sábado 2 de Julio se ha inaugurado en la Biblioteca Popular Sudestada un entrañable espacio denominado “La Biblioteca del Che”.
Dicha biblioteca esta ubicada en la calle Aristóbulo del Valle 1631, Florida Provincia de Buenos Aires.
La convocatoria estuvo motorizada por la gente de la Biblioteca, el Centro Cultural “Tiempos Modernos”, y contó con el auspicio de la Casa de la Amistad Argentino Cubana zona Norte.
Previo a la inauguración de la Biblioteca se pasaron algunos avances del Documental “De sus queridas presencias”, el cual todavía se encuentra en etapa de rodaje.

Calica Ferrer y Norberto Forgione intercambiando ideas con los asistentes

Posteriormente se hizo un intercambio de ideas con el público asistente donde participamos los realizadores del documental y Calica Ferrer, quien acompaño a Ernesto Guevara en su segundo viaje por Latinoamérica. También fue presentado el tema musical del documental llamado “Detrás de aquella estrella”, a cargo de Thomas Posilovic en teclado y Juan Ruggieri en voz y guitarra.
Juan Ruggieri interpretando el tema del Documental
Thomas Posilovic en teclado
Finalizadas estas actividades en el centro cultural nos dirigimos a la Biblioteca para inaugurar el espacio.
Alberto Noguerol hizo una introducción comentando sobre la relación del Che con los libros, y resaltando el aspecto del Che como teórico y pensador. Citó también algunos párrafos tomados del artículo “El libro, un compañero inseparable del Che”,escrito por el periodista boliviano Carlos Soria Galvarro.
Alberto Noguerol presenta la actividad antes de inaugurar la biblioteca.
Como nació la idea de la Biblioteca.
La idea de construir una biblioteca que contenga los libros que circularon por los campamentos de Ñancahuazú durante la guerrilla comandada por Ernesto Che Guevara, partió de una iniciativa de Don Antonio Peredo quién está llevando a cabo esta tarea en Bolivia.
Cuando le comente a Don Antonio que teníamos intenciones de replicar esta idea en Buenos Aires le pareció una buena iniciativa y nos alentó en la tarea.
La intención de armar esta biblioteca con la participación de los vecinos no se agotará una vez que tengamos todos los libros del listado, sino que pretendemos que esta experiencia participativa pueda replicarse en distintos lugares del mundo.
Para quienes estén interesados a sumarse a esta red pueden contactarse con Alberto Noguerol, Elina Moncada y demás colaboradores de la biblioteca se encargaran de ponerse en contacto con quienes escriban para hacer operativa la iniciativa. Los interesados deben contactarse al siguiente mail: bpsudestada@yahoo.com.ar
Para quienes quieran contactarse con la Biblioteca que esta en construcción en Bolivia deben hacerlo al mail miradass1@hotmail.com


Algunas imágenes del encuentro


A continuación se menciona el listado de libros que el Che anotó en su famoso diario, y luego el detalle de libros leídos mes a mes durante la campaña guerrillera
Fascimil del diario del Che con las anotaciones de sus últimas lecturas
Listado de la Biblioteca del Che en Ñancahuazú
La historia como hazaña de la libertad - B. Croce
Los orígenes del hombre americano - P. Rivet
Memorias de guerra - general Charles De Gaulle
Memorias - Churchill
Fenomenología del Espíritu - Hegel
Le neveu de Rameau - Diderot
La revolución permanente - Trotsky
Nuestros banqueros en Bolivia - Margarita Alexander Marsh
El lazarillo de ciegos caminantes - Concolocorvo
Descripción de Bolivia - La Paz 1946
El hombre americano - A. D´Orbigny
Viaje a la América Meridional - Buenos Aires
El pensamiento vivo de Bolívar - Fombona
Aluvión de fuego - Oscar Cerruto
El dictador suicida - Augusto Céspedes
La Guerra de 1879 - Alberto Gutiérrez
El Iténez salvaje - Luis Leigue Castedo
Tupac Amaru, el rebelde - Boleslao Lewin
El indoamericanismo y el problema racial en las Américas - Alejandro Lipschutz
Internacionalismo y nacionalismo - Liu Shao Chi
Sobre el proyecto de constitución de la R. P. China
Informe de la misión conjunta de las Naciones Unidas y organismos especializados para el estudio de los problemas de las poblaciones indígenas andinas, O.I.T. Ginebra 1953
Monografía estadística de la población indígena de Bolivia - Jorge Pando Gutiérrez
Historia económica de Bolivia - Luis Peñaloza
Socavones de angustia - Fernando Ramírez Velarde
La cuestión nacional y el Leninismo - Stalin
El marxismo y el problema nacional y colonial - Stalin
Petróleo en Bolivia
Historia del colonialismo - J. Arnault
Teoría general del estado - Carré de Malberg
Diccionario de sociología - Pratt Fairchild
Heráclito, exposición y fragmentos - Luis Forie
El materialismo histórico en F. Engels - R. Mondolfo
Nacionalismo y socialismo en América Latina - O. Waiss
Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel - Marx
Ludwig Feurbach y el fin de la filosofía clásica alemana - Engels
El desarrollo del capitalismo en Rusia - Lenin
Materialismo y empiriocriticismo - Lenin
Acerca de algunas particularidades del desarrollo histórico del marxismo
Cuadernos filosóficos - Lenin
Cuestiones de leninismo - Stalin
La ciencia en la historia - John D. Bernal
Lógica - Aristóteles
Antología filosófica (La filosofía griega) - José Gaos
Los presocráticos. Fragmentos filosóficos de los presocráticos - García Bacca
De la naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro
El filósofo autodidacto – Abuchafar
De la causa, principio y uno -Giordano Bruno
El príncipe - Obras políticas – Maquiavelo *
Listado de los libros que fue leyendo mes a mes
11-66
El Embajador - Morris West *
Orient Express - Graham Greene
En la ciudad - William Faulkner
La legión de los condenados - Sven Hassel
Romancero Gitano - García Lorca
Cantos de vida y esperanza - Rubén Darío
La lámpara maravillosa - Del Valle Inclán
El pensamiento de los profetas - Israel Mattuck
Raza de bronce - Alcides Arguedas
Misiones secretas - Otto Skorzeny
El cuento boliviano - Selección
La Cartuja de Parma - Stendhal
La física del sig1o XX - Jordan
La vida es linda, hermano - N. Hikmet
Humillados y ofendidos - F. Dostoievsky
El proceso de Nuremberg - J. J. Heydecker y J. Leeb
La candidatura de Rojas - Armando Chirveches
Tiempo arriba - Alfredo Gravina
Memorias - Mariscal Montgomery
La guerra de las republiquetas - Bartolomé Mitre
Los marxistas - C. Wright Mills
La villa imperial de Potosí - Brocha Gorda (Julio Lucas Jaimes)
Pancho Villa - I. Lavretski
La Luftwaffe - Cajus Bekker
La organización política - G. D. H. Cole
De Gaulle - Edward Ashcroft
12/66
La Nueva Clase - Milovan Djilas
El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista - G. Luckaks
Juan de la Rosa - Nataniel Rodríguez [sic, por Aguirre]
Dialéctica de la naturaleza - Engels
Historia de la Revolución Rusa I - Trotsky
1/67
Categorías del materialismo dialéctico - Rosental y Staks (sic)
Sobre el problema nacional y colonial de Bolivia - Jorge Ovando
Fundamentos biológicos de la cirugía - Clínicas Quirúrgicas de Norteamérica
Política y partidos en Bolivia - Mario Rolón
La compuerta N° 12 y otros cuentos - B. Lillo
2/67
La sociedad primitiva - Lewis H. Morgan
Historia de la Revolución Rusa II - Trotsky
Historia de la Filosofía I - Dynnik
Breve historia de la revolución mexicana I - Jesús Silva
Breve historia de la revolución mexicana II - Jesús Silva Herzog
Anestesia. Clínicas Quirúrgicas de Norteamérica
3/67
La cultura de los Incas - Jesús Lara
Todos los fuegos el fuego - Julio Cortázar
Revolución en la Revolución - Regis Debray
La insurrección de Tupac Amaru - Boleslao Lewin
Socavones de angustia - Fernando Ramírez Velarde
4/67
Idioma nativo y analfabetismo - Gualberto Pedrazas J.
La economía argentina - Aldo Ferrer
En torno a la práctica - Mao Tsé Tung
Aguafuertes porteños - Roberto Arlt
Costumbres y curiosidades de los aymaras - M. L. Valda de J. Freire
Las 60 familias norteamericanas - Ferdinand Lundberg
5/67
Historia económica de Bolivia I - Luis Peñaloza
La psicología en las fuerzas armadas - Charles Chandessais
7/67
Historia económica de Bolivia II - Luis Peñaloza
Elogio de la locura - Erasmo
8/67
Del acto al pensamiento - Henri Wallon
9/67
Fuerzas secretas - F. O. Miksche

miércoles, 16 de marzo de 2011

Alberto Granado

En un alto de la entrevista con Alberto Granado en su casa de La Habana

En un viaje realizado a La Habana hace algunos años, durante la etapa de investigación para la realización del documental, tuvimos el agrado de ser recibidos en su casa por Alberto Granado.

Fue una entrevista cálida, llena de recuerdos.

A Alberto le costaba hablar de si mismo sin mencionar a su entrañable amigo Ernesto

Transcribimos a continuación algunos pasajes de la entrevista:

Cuando era estudiante en Córdoba, gane un concurso de practicante menor de epidemiología bioquímica y pedí uno de los lugares mas difíciles.

Pedí lepra en San Francisco del Chañar, ahí no quería ir nadie, porque san francisco del chañar esta allí cerca de santiago del estero, y lepra es una enfermedad que no da muchos recursos, entonces me puse a trabajar allí.

Allí había un senador que era del departamento donde estaba el leprosario. Un tipo que era conservador y se pasó al peronismo. Entonces como se paso al peronismo quería ser más peronista que nadie, y la primera medida que tomo fue que todos los empleados del leprosario tenían que afiliarse al partido peronista.

Un día yo estaba jugando con los leprosos al fútbol, y veo venir a Loza que se llamaba el entrenador y el director, y por la cara que traía, no venia muy contento.

Me saluda y me dice, aquí jugando, queriéndote enfermar con los leprosos, y le digo no, si el fútbol no infecta a nadie.

El senador empezó a hablar de la política, de la importancia del dinero, entonces le dije “nadie se acuerda de la gente que muere pobre”. Me dice que el como senador no le quedaba mas remedio que obligarme a afiliarme al partido peronista.

Yo hasta ese día lo trataba con mucho respeto. El hombre era calvo y le dije: “decime pelado, ¿pero vos estas en pedo, no te das cuenta que esto esta en el culo del mundo?, no te das cuenta que el que hace el favor acá soy yo a Uds. y dije Sr. director, desde ya vaya recibiendo mi renuncia.

En realidad eso me ayudo a irme del leprosario, porque yo estaba muy metido con el leprosario. De allí me fui a trabajar al hospital español en Córdoba, allí había mucha gente antiperonista, venían unos pobres chacareros y les sacaban sangre solo para cobrarles los análisis, yo me sentía muy mal.

Allí, un día de Octubre aparece Ernesto. En aquel tiempo había una semana de vacaciones por el día de la lealtad, y en esos días dijimos bueno, salimos de viaje.

Eso fue en Octubre y salimos en Diciembre.

Hacia muchos años que hablábamos del viaje. Juntamos la guita que pudimos. La idea era conocer, conocer América latina y después ver que hacíamos.

El viaje era algo obsesionante para mí. Yo hubiese podido ser premio Nóbel o primer ministro pero nunca me hubiese sentido satisfecho si ese viaje no lo hubiese llevado a cabo. Yo tenía mi estrategia. Si algo me interesaba decía lo voy a hacer ahora antes del viaje, o decía yo me voy a casar después de que haga el viaje. Todo el mundo decía que lindo, yo voy con vos, pero al final, el que fue, fue el mejor, porque mejor compañero imposible

Alberto y Ernesto en la balsa Mambo Tango

Cuando salimos Ernesto y yo al viaje, yo tenia comprometido con la madre de Ernesto que yo iba a hacer todo lo posible para que él se graduara de medico, cuando el salio debía 13 asignaturas. El viaje fue maravilloso.

El fin del viaje junto fue en Venezuela. Allí apareció un amigo de un tío del Che que tenia un transporte de caballos de Buenos Aires, Caracas, Maracaibo, Miami.

Entonces imagínate, que oportunidad más grande que esa, en unas horas iba a estar en Buenos Aires. Salimos entonces a buscar una visa para que pudiera entrar a Miami.

En forma relampagueante obtuvo la visa y se fue a Miami, pero en Miami se rompió el avión, y Ernesto tuvo que pasarse un mes allá comiendo de lo que trabajaba, cuidando una casa, limpiando cristales, en fin y luego se volvió a Buenos Aires.

Yo me quede en Caracas. Tenia una carta una carta de recomendación para un medico que se llamaba Jacinto Convit.

Convit me hizo algunas preguntas, parece que le caí bien, le gusto que yo supiera algo, y me contrato por un año en un laboratorio que había en un leporosario, en el litoral, llamado Cabo Blanco.

Conseguí que me dieran también casa y comida además del sueldo. A mi me convenía quedarme allí hasta que Ernesto fuera a Buenos Aires, se graduara de medico y volviera para reunirnos.

No sabíamos bien que íbamos a hacer, íbamos a viajar por lo menos hasta México, o quedarnos en el leprosario, que aunque era muy viejo, había muy buenas condiciones.

Me entusiasmaba esto ya que otro de los sueños nuestros era obtener una vacuna contra la lepra, que hasta ese momento no se había obtenido, se obtuvo muchos años después y nunca fue muy efectiva.

Una vacuna contra la lepra era un objetivo lindo para un investigador.

La cosa siguió así. Nos carteábamos de vez en cuando y Ernesto alargaba su salida, entonces yo empecé a hacer mi trabajo, en una de esas hice un trabajo científico bastante bueno, y yo apurándolo a Ernesto. “Ernesto ven para acá, que hace falta que te vengas”. Entonces quedamos en eso, estábamos a la expectativa de reunirnos.

Ernesto Guevara, ya graduado de médico sale con Calica Ferrer rumbo a Caracas. En el viaje se va encontrando con distinta gente, se va entusiasmando con otras cosas y se va hacia Guatemala.

Para resumir, me manda un papelito con Calica donde dice: “Alberto, no me esperes mas, porque yo me voy a ir a Guatemala donde hay una revolución que me parece que es mas interesante que ir a ganar plata a Caracas”.

Entonces yo seguí, yo tenia mi trayectoria mucho mas definida que la de Ernesto.

En primer lugar yo tenia 29 años y el tenía 24. Mi aspiración, era ser un investigador, ser padre de familia y viajar. Yo tenía esas tres cositas para mí.

Entonces cuando recibo la noticia me da bronca, y empiezo a buscar una nueva beca para seguir el trabajo que yo había empezado a hacer en Caracas. Gano una beca y me voy para Italia, eso fue en el año 56. Estuve en Italia casi 6 meses, hice mucho turismo porque el profesor no era muy trabajador y además no tenía mucho más conocimiento que yo.

Cuando vuelvo recibo una carta de Ernesto que me dice que está en México, ya había sucedido la invasión de Guatemala por castillo de armas.

Me dice en la carta veni para acá, esto esta muy bueno.

Yo le decía: “¿que estas haciendo?” Y el me decía: “¿estoy de fotógrafo?”, y yo le volvía a escribir: “… pero que mierda estas haciendo de fotógrafo cuando acá hay 2000 leprosos esperando un tipo inteligente como vos para que los ayudes a mejorar su estándar de vida.” Teníamos esas discusiones por carta.

Pasa el tiempo y veo una noticia en el periódico: Medico argentino muerto al desembarcar en cuba. No decía el nombre pero yo empecé a averiguar, llame a la madre y me dice: yo se que esta vivo, porque le había llegado una carta donde estaba firmado como Tete que era el apodo de la infancia.

Mientras se desarrollaba la guerrilla yo estaba trabajando como profesor titular en la Universidad en Caracas.

Al triunfo de la revolución cubana, el era Ministro, era famoso, pero tenia que venir a verme porque me había dejado plantado, y me mando una carta que aún conservo.

Entonces viene a Caracas Fidel y yo dije: “En cuanto aparezca Ernesto lo veo”.

No aparece Ernesto entre la gente, y mis amigos me decían “estas seguro que hiciste el viaje en moto con el, porque es un poco raro que el tipo haya venido y no te haya visto”.

Esto fue en enero y en abril el che me manda una carta pidiendo disculpas y explicándome que se había enfermado, y entonces me di cuenta que a Ernesto no podía contarlo como Ernesto sino como al Che entonces dije, “ya que la montaña no viene a Mahoma, mahoma tiene que ir para allá”

Yo ya tenía los dos hijos más grandes y entonces decidí venir para ver como era esto en Cuba, como estaba la cosa.


Alberto Granado enmarco una carta enviada por el Che cuando ya este era Ministro en Cuba.


Fíjese, nos separamos el 26 de Julio del 52, el día que murió Eva Perón y nos juntamos el 23 de Julio del 60. Pasaron 8 años.

Resulta que llego aquí, me presento y me atiende como siempre, como amigos que somos, como amigos de toda la vida. Entonces le digo: “Me tenes que llevar a ver a Fidel” que en esos días iba a hablar en la Sierra Maestra. Me dice: “no, yo no puedo ir, me tengo que quedar, entonces le digo: “Bueno, entonces por lo menos me tenes que prestar un auto” y me responde, “bueno, te voy a prestar un auto por la excepcionalidad de la cosa, que no es mío, es de la comandancia, pero eso si, la gasolina la tenes que pagar vos”. Allí no corría eso de que venia el amiguito e iba a tener el auto.

Hicimos el viaje, fue una cosa maravillosa. En primer lugar todas las cosas que se habían hecho desde el triunfo de la revolución hasta Julio del 60, el fervor que había, la simpatía del pueblo y me fui enamorando…

Entonces Ernesto me dijo te voy a dar una cartica para el Comandante en jefe de las fuerzas armadas en oriente por cualquier problema que tengas. Llegue a Santiago de Cuba y conseguí una habitación para los dos niños. Ernesto me dio una carta que la escribió en un papelito, así no mas, nada oficial. Llego a un lugar donde encuentro a un tipo mezclando cal con arena, pantalón arremangado, lleno de cemento, me acerco y le digo: “estoy buscando al comandante Acosta”. Yo estaba buscando un comandante con uniforme con estrellas y el hombre me dice, “no busque mas el comandante soy yo”.

El tipo estaba a pico y pala para terminar porque al otro día venia el discurso de Fidel.

Al día siguiente escuche el discurso de Fidel, un discurso fantástico. Ya por la mitad del discurso le digo a Delia, mi mujer, “Delia prepárate, que el líder que yo creía que no existía es este tipo, y todo lo que ha dicho es lo que yo siempre he pensado, así que me voy a venir para acá.” Delia dijo que sí afortunadamente.

En aquel momento se estaban preparando los movimientos contrarrevolucionarios en Cuba y no era fácil. Nosotros en Caracas teníamos un Standard de vida de un profesor universitario. La cosa es que en ello Delia me dio un apoyo tremendo, porque si me decía lo contrario vaya a saber lo que hubiera podido pasar.

Tenía que volver a Caracas a terminar mi contrato, porque como argentino yo trabajaba por contrato. Porque yo además no he renunciado nunca a mi nacionalidad argentina, otra de las cosas que tengo, soy argentino. Si me tengo que morir por Cuba me muero, pero soy argentino, me muero siendo argentino.

Un retrato en casa de Alberto guarda la unica imagen
donde estan juntos Alberto, Fidel y el Che

En Caracas vendí todo lo que tenia, lo que no vendí lo regale. Traje mi automóvil, traje mi laboratorio pequeño. Eso lo mande por barco y nosotros vinimos por avión. El 23 de marzo del 61 yo ya estaba acá.

Yo empecé como profesor de bioquímica en La Habana. Yo tenia muchas ideas, la gente aquí también las tenia, sobre todo con el objetivo de darle a los médicos un mayor bagaje científico.

A los médicos les gusta mucho la cirugía y oír ruiditos, la parte práctica, pero eso le quita fuerza científica. Entonces organizamos aquí un centro de ciencias básicas para que estudiaran bioquímica, fisiología. Los muchachos me puteaban, este argentino…

Me dio una mano Fidel en un discurso. Entre tantas cosas dijo, “como no nos puede gustar la bioquímica”,… entonces si lo dice Fidel, parece que Granado tiene razón.

Pero había tanta gente que quería estudiar, y la única facultad que había era la de medicina de la habana. Enseguida la gente de las ciudades mas pequeñas, aunque eran revolucionarios decían: no en la universidad de la habana los estudiantes viven en concubinato, entonces los padres decían: “mi hijo puede ir allá, pero mi hija no, pa´que”.

La revolución muy inteligentemente dice, si los padres tienen miedo de que sus hijas vayan a la universidad en la habana, hagamos una universidad en la otra punta, entonces se fundo la universidad de medicina en oriente de la cual yo soy uno de los fundadores,

Llegamos a tener hasta 500 alumnos. Fue una cosa muy linda, una lucha contra la reacción, contra los revolucionarios equivocados, contra la gente que quería mantener el status.

Por ejemplo había llegado una lluvia en oriente y era necesario recoger el café y no había mano de obra, porque la mano de obra estaba cortando caña. Entonces se les pidió a los estudiantes que fueran a recoger café. Nadie quería ir, porque como estaban los exámenes pegados, lo que querían era examinar. Entonces el presidente de la JC tuvo que ir el. Estuvo más de un mes recogiendo café y perdió los exámenes.

Un día yo iba a la cátedra y lo veo venir a este muchacho con cara de pocos amigos y le digo pregunto que le pasa. Me dice, “no me dejan examinar porque dicen que falto a clases”. Entonces me voy donde estaba el vicerrector y le digo al hombre, “¿no se da cuenta que estamos viviendo una revolución?, este muchacho esta sacrificándose, a los que habría que aplazar es a todos los que no quisieron ir”.

Como esta se vivieron muchas situaciones maravillosas y que daban mayor fortaleza.

En otra ocasión el profesor de anatomía dice: Alberto, me tienes que ayudar. De una de mis mejores alumnas, el padre – que era un chino – se entero que los muertos están desnudos y dice que su hija no va a ir a ver hombres desnudos.

Entonces fui yo. No era lo mismo que vaya el profesor de anatomía que el Alberto Granado el amigo del Che y así fui los convenciendo…

Cuando conversamos con Alberto sobre la etapa de Bolivia se puso triste.

Nos contó que antes de partir hacia a Bolivia el Che se despidió diciéndole: “Te espero gitano sedentario cuando el olor a pólvora amaine”

Entrevista realizada por Claudia Rabanaque - Norberto Forgione

jueves, 8 de abril de 2010

Soldaditos en la guerrilla del Che en Bolivia














Algunos apuntes sobre la violencia

La manera en que la mayoría de los medios de comunicación tratan el tema de la pobreza y la indigencia contribuye a que se naturalicen estas situaciones como parte inevitable de la sociedad en la cual nos toca vivir.
"Pobres hubo y va a haber siempre" es una de las frases que sirven de resguardo para negar que la miseria es un producto social.

Los números fríos de las estadísticas según la ONU, dicen que hay actualmente más de 900 millones de personas desnutridas, decenas de miles de niños que mueren diariamente de hambre o enfermedades curables.

A lo largo de toda la historia hubo hombres que lejos de naturalizar la estructura opresiva de la sociedad en que les toco vivir, decidieron combatirla por diferentes caminos.

Aquellos que eligieron la lucha armada, no solo tuvieron que enfrentar la idea de la propia muerte, sino la idea de matar a otro en pos de construir un mundo mejor.

Muchos de los que condenan lo que fueron las luchas guerrilleras por su dosis de violencia, avalan y sostiene un modelo de sociedad que mata.

Antes de la instalación de las guerrillas en Bolivia allá por 1967, el gobierno del general René Barrientos, ya había puesto en marcha acciones de gobierno que finalizaron con masacres de la población civil.

Durante el transcurso de la investigación para el documental, he leído que en Bolivia distinguen la “masacre roja” de la “masacre blanca”.
La primera se refiere a las masacres perpetradas por los regímenes opresivos a través de sus fuerzas de represión, y el término de masacre blanca lo utilizan para describir a aquellos acontecimientos donde se contempla el despido masivo de trabajadores.

En su larga tradición de lucha, el pueblo boliviano ha logrado definir con el término masacre blanca, ese aspecto de la violencia social donde no hace falta disparar un arma de fuego para dejar un tendal de víctimas.

Matar y morir en la guerrilla

Anotaciones del diario del Che y un comunicado del Ejercito de Liberación, más un fragmento ficcional sobre esta etapa histórica nos introducen en el tema

Luego de un combate victorioso para la guerrilla, el Che escribe en su diario que la tropa derrotada estaba compuesta de " elementos de varios regimientos mezclados; hay rangers, paracaidistas y soldados de la zona, casi niños."

A partir de este combate se elabora el comunicado número dos de los guerrilleros donde se dirige a los soldaditos:
".. los jerarcas de Ejército boliviano están enviando soldados bisoños, casi niños, al matadero, mientras ellos inventan partes en La Paz y luego se dan golpes de pecho en funerales demagógicos ocultando el que son los verdaderos culpables de que la sangre corra en Bolivia.
Hacemos un llamado a los jóvenes reclutas para que sigan las siguientes instrucciones: al iniciarse el combate tiren el arma a un lado y llévense las manos a la cabeza permaneciendo quietos en el punto donde el fuego los sorprendiera; nunca avancen al frente de la columna en marchas de aproximación a zonas de combate; obliguen a los oficiales que los incitan a combatir a que ocupen esta posición de extremo peligro. Contra la vanguardia tiraremos siempre y a matar. Por mucho que nos duela ver correr la sangre de inocentes reclutas, es una imperiosa necesidad de la guerra.

Hay otro pasaje vinculado a este tema que vale la pena recordar.
El día 3 de Junio la guerrilla estuvo esperando por 4 horas el paso de un camión del ejército para poder emboscarlo.

El Che escribe en su diario que paso un camión del ejército ".. con dos soldaditos envueltos en una frazada en la cama del vehículo. No tuve coraje para tirarles y no me funcionó el cerebro lo suficientemente rápido como para detenerlo, lo dejamos pasar"

Un diálogo que pudo haber sucedido

En un pasaje del libro "Que el sueño era tan grande", el escritor Juan Ignacio Siles del Valle, reconstruye de forma novelada, un momento que pudo haber sucedido durante la guerrilla de Ñancahuazú.

En un capítulo de su libro lo hace hablar a Rolando, un cubano con experiencia militar y a Pedro, un muchacho boliviano que por primera vez participaba en un combate

"Me dijo Rolando que no me preocupe, que eso sucede siempre la primera vez, pero yo igual siento un no sé qué aquí adentro, como que todo esto es una mierda a pesar del éxito conseguido hoy en la mañana y en la tarde.
Que no me deje picar por el bichito de la duda, que después uno termina por acobardarse y olvidarse del motivo por el que estamos aquí y no quiere seguir luchando.
Que no me olvide que los guardias eran muchos más que nosotros, como cien .. Que a qué otra cosa creía yo que habíamos venido y que si acaso no estábamos arriesgando la vida por una causa justa ... siete muertos, más los tres de esta mañana. Algunos no son más que unos muchachitos. Me dio pena, qué le vaya hacer. Un par de ráfagas de mi M1 y uno de esos uniformes que vienen caminando por el río ya no se levanta más. Unos pobres soldados que no saben ni lo que están haciendo ahí. Los llevan como ganado nomás, no les preguntan nada, servicio obligatorio les dicen y los sacan, a hacerse hombres defendiendo la patria les mienten, a la primera fila para que caigan ellos primero. Aunque bueno, hoy también derribamos dos oficiales ...

Que los muertos no valen en sí, que no estamos matando individuos, sino que estamos echando abajo una estructura de opresión, construyendo un mundo nuevo. Además, los soldados también tienen su parte de responsabilidad, porque no se rebelan contra sus superiores y lamentablemente tenemos que derribados, porque todo cambio radical exige sacrificios y a la violencia debemos responder con la violencia. Que no debo olvidar que en la mañana nos mataron al Rubio, que no venían desarmados y que la guerra es la guerra. Que cómo espero que alcancemos el poder si no es a través de la lucha armada.

Si no hacemos la emboscada entonces lo' que morimos somos nosotros, chico. Pero qué tienen que ver los soldados si hijos del pueblo también son y no están por su propia voluntad, que vengan pues los oficiales, contra ésos tirara yo,

No es contra la persona, ¿comprendes?, que eso no sería más que resentimiento y venganza. Es contra el sistema y los guardias son parte del sistema.

Yo inicié el fuego, no sé de dónde salieron, venían hacia mí, tal vez no había opción, ..ni siquiera me puse a pensarlo, disparé nomás, paf paf, paf paf, y la inmensa alegría de haber achuntado, ¡ya está! Pero después ahí quedó el soldado gritando botado en el lecho del río, con el pecho destrozado. Un par de minutos y todos rendidos.

¿Que no me preocupe? Cómo no me vaya preocupar, si me acerco y es sólo un niño. ¡Mierda!, cómo pueden enviarlos así. Y al rato nomás se me muere con sus ojos como suplicándome. Que ya me acostumbraré, que esto ocurre siempre, .. que si no era él era yo y, la verdad, en ese caso, mejor que sea él nomás... Qué inquietud, pero así nomás tiene que ser la cosa. Toda la vida cargando con su alma en pena del soldado.

Por Norberto Forgione





sábado, 28 de noviembre de 2009

Osvaldo Bayer relata un encuentro con el Che en La Habana

Se sabe a través de varios testimonios de gente allegada al Che, que uno de sus sueños era liderar un proceso revolucionario en Argentina.

El primer intento concreto fue su plan de instalar una guerrilla en Salta en 1963.

Para ello se envió a un pequeño grupo de hombres entrenado previamente en Cuba, comandado por Jorge Masetti, con el seudónimo de "Comandante Segundo".

Esto implicaba que el Comandante primero iba a ser nada menos que el Che, quien concebía incorporarse al grupo una vez lograda una mínima inserción en la comunidad campesina de la zona.

Uno de los integrantes del movimiento de Salta era Ciro Bustos, quien años más tarde iba a ser convocado nuevamente por el Che cuando estaba ya instalado en la selva boliviana.

La idea era que Bustos se encargue de organizar una grupo de hombres en Argentina que se vayan a entrenar en la guerrilla boliviana, y luego regresen a su país para intentar hacer la revolución.

Vale decir que la posibilidad de luchar en su país siempre estuvo presente en el Che luego del triunfo de la Revolución Cubana.

El siguiente testimonio de Osvaldo Bayer, en ocasión de una charla dada en Mate Amargo, da cuenta de una reunión donde el Che expone la idea de cómo hacer la revolución en Argentina.

La exposición de Guevara, duro en realidad algo más de dos horas.

Osvaldo Bayer relata este episodio en pocos minutos, debido a lo cual se produce una simplificación de lo que fue planteo del Che.

Más allá de esto creemos que igualmente vale la pena compartir el testimonio.